La adolescencia es una transición del desarrollo que implica cambios físicos, cognoscitivos, emocionales y sociales, y que adopta distintas formas en diferentes escenarios sociales, culturales y socioeconómicos. La adolescencia abarca aproximadamente entre los 11 y 20 años.
Un cambio físico importante es el
inicio de la pubertad, proceso mediante el cual una persona alcanza la madurez
sexual y la capacidad para reproducirse. La pubertad es el resultado de la
producción de varias hormonas; dura alrededor de cuatro años, el tiempo en que
se presenta varía considerablemente.
El estirón del crecimiento
adolescente implica un aumento rápido de la estatura, peso y crecimiento
muscular y óseo que ocurre durante la pubertad; en las niñas por lo general empieza
entre las edades de nueve años y medio y
14 años y medio; y en los niños entre los 10 y medio y los 16. Suele durar
alrededor de dos años.
El cerebro adolescente
- El desarrollo del cerebro del adolescente todavía está en progreso. Entre la pubertad y la adultez temprana tienen lugar cambios espectaculares en las estructuras del cerebro involucradas en las emociones, el juicio, la organización de la conducta y el autocontrol.
- Los adolescentes procesan la información sobre las emociones con la amígdala, mientras que los adultos usan el lóbulo frontal. Por consiguiente, los adolescentes suelen hacer juicios menos exactos y menos razonados.
- El subdesarrollo de los sistemas corticales frontales relacionados con la motivación, la impulsividad y la adicción puede explicar la tendencia de los adolescentes a tomar riesgos.
- Entre la adolescencia media y tardía los jóvenes tienen menos conexiones neuronales, pero éstas son más fuertes, homogéneas y eficaces, lo que aumenta la eficiencia del procesamiento cognoscitivo.
Salud física y mental
Muchos problemas de salud pueden
prevenirse ya que son producto del estilo de vida. Los adolescentes que
participan en deportes suelen sentirse mejor.
Actividad física
El ejercicio, o la falta de él,
influyen en la salud física y mental. El ejercicio también disminuye la
probabilidad de que el adolescente participe en conductas de riesgo.
Sueño
- Los adolescentes necesitan tanto el sueño o más que cuando eran más jóvenes. El adolescente promedio duerme menos de ocho horas.
- El patrón de ir a la cama tarde y dormir de más en las mañanas puede contribuir al insomnio, un problema que suele empezar en la adolescencia.
- La privación del sueño puede ocasionar irritabilidad, además de afectar la concentración y el desempeño escolar.
La buena nutrición es importante
para apoyar el rápido crecimiento de la adolescencia y para establecer hábitos
alimenticios saludables.
La mala nutrición puede ser
resultado de la preocupación por la imagen corporal y el control del peso.
Los trastornos alimentarios
comunes en la adolescencia son la obesidad, la anorexia nerviosa y la bulimia
nerviosa
Consumo y abuso de sustancias
Aunque la gran mayoría de los
adolescentes no abusan de las drogas, una importante minoría sí lo hace.
Depresión
La prevalencia de la depresión
aumenta durante la adolescencia. La depresión en los jóvenes no necesariamente
se presenta como tristeza sino como irritabilidad, aburrimiento o incapacidad
para experimentar placer.
Los factores de riesgo que contribuyen
a la depresión incluyen ansiedad, temor al contacto social, eventos estresantes
de la vida, conflicto en la relación con los padres, abuso, descuido, consumo
de alcohol y drogas.




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